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Este ultimo fin de semana ha estado cargado de momentos de felicidad “ cápsulas de happy moments “ ( cual recipiente de happy pills ) . Llegamos a Brisbane en coche después de casi 5 horas de road trip y una vez más el hostal estaba lleno de backpackers de all around llenos de vitalidad y energía … un refugio para vividores . Brisbane me recordó a una mezcla de Barcelona y Sydney , pero sin mar. Tuvimos la suerte de tener un guia estupendo : Daniel que nos enseñó los rincones más bonitos y más locales de Brissy … acabamos el domingo por la noche en un concierto en una antigua fábrica mientras bebíamos vino australiano y hablábamos sobre viajes de aquí y de allá (sono mucho couchsurfing ) . Han sido días muy bonitos de mucho caminar y saltar ( os enseñaré las fotos del concierto otro día ) y empaparnos otra vez de la vida de ciudad ( estando en Coffs a veces uno se olvida de lo que es la vida de ciudad ) . Y esta semana aquí está siendo muy adorable y muy calmada ( pese a que ayer tuve mi primera presentación en ingles) esta mañana he tenido la suerte de despertarme con mi reloj biológico y sin despertador alguno e ido a la playa mientras me rebozaba de arena del viento que había ( me he teletransportado por momentos a l’empordà ) y para acabar bien el día he sumado kilómetros a mis bambas y estirado viendo el atardecer en la playa … ¿ Se puede pedir algo más bonito , intangible y barato para vivir … ? Como decía , la vida con menos es más . |
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