Y después de estar una semana apartada del mundo cibernético aquí estoy de nuevo ; muy sana , feliz , serena y apreciando y exprimiendo estos días in-fi-ni-ta-men-te. Dejé Byron al amanecer y me embarqué en un adorable Greyhound de casi 6 horas donde me topé con Molly una de las muchas compañeras de habitación de Byron (extremadamente british y llena de ternura y con ganas de comerse el país y vivirse) , juntas compartimos una buena conversación desde Brisbane hasta Noosa comentando anécdotas del viajero, ciudades en las cuales viviríamos (querido París , Melbourne , San Francisco , London , Barcelona … ) y soñamos despiertas mucho rato . Y después de esta dosis de buenas energías en el autobús llegamos a Noosa donde pasé 4 días en un Bush camp con otros muchos dulces e interesantes backpackers . Los días allí fueron de volver a lo básico ,de mucho contacto con la naturaleza y de remar hasta lagos y pequeñas poblaciones cercanas en canoas durante la mañana. Disfruté mucho y tuve muchos flashes de los días de verano acampando en el FIB ,aunque también tuve momentos en los que eché de menos un buen colchón o incluso una almohada ( cuando estás lejos valoras hasta lo impensable ) . Y después de cuatro días diferentes en Noosa me tocó despedirme de la gente y partí hacia Hervey Bay : puerta hacia la Isla de Fraser . Allí pasé una noche preparando mi pequeña maleta y al día siguiente muy pronto por la mañana el grupo fuimos hacia Fraser Island . Ésta es la isla con más cantidad de arena del mundo y en consecuencia no hay carreteras en la isla , sino caminos en medio de la selva / bosque y la playa misma se usa como vía de tránsito de la isla . En Fraser, pues nos movimos con tres 4x4 y sorpresa y diversión la mía al ver que los mismos backpackers podíamos conducirla ( Yo por suerte no tuve que asumir ese riesgo … ). Y así disfrutamos de 3 días visitando la isla , familiarizándonos con sus dingos , nadando en sus lagos ( el océano es letal por los tiburones y las corrientes ) , durmiendo en un campamento desde el cual oíamos el océano de fondo y comiendo mucha bbq y bebiendo nuestro “adorable” goon .
Como veis ha sido una semana un tanto intensa de aquí para allá y de un sin parar de planes y actividades todo el rato. Pero he echado de menos en algún instante mis momentos de tranquilidad: de lectura , de escribir a raudales en mi diario de viaje, de dormir muchas horas y de sumar kilómetros a mis bambas .
Así , el lunes al mediodía subí a otro Greyhound ruta Airlie Beach y después de trece interminables horas de autobús llegué de madrugada a este precioso pueblo costero. Y es que Airlie Beach huele a verano , el sol brillando constantemente , gente joven sin para de caminar por sus calles , ilusión y recompensa del esfuerzo de cada uno de nosotros en cualquiera que sea nuestra vida anterior ( Me encantan las conexiones de viajero a viajero y el saber que todos tenemos vidas para cual más dispar y diferente en nuestras casas y aún así conectamos y muchas veces demasiado bien ) . Y aquí en el hostal he conocido a una chica alemana : Yella y juntas hemos compartido dos días muy calmados , de vacaciones y disfrute personal . He sumado páginas a mi querido “On the road” y tenido una muy buena conversación con un gran chinarro ( mútuos superlativos , ojo al dato ) sobre “On the road “ y así literatura , viajes y filosofías de vida . Ha sido una tarde de amistades viajeras , de sentarme en la hierba y oír tocar el ukelele , de ver como el sol se iba poniendo mientras leía y charlaba tranquilamente , de tomarme un buen helado a mi salud , de escuchar Florence + the machine , de venirme días Croatas a la mente ( queridos atardeceres nostálgicos ) y de sentirme muy viva con pizcas de lo que me queda por vivir .
Y así amigos míos estoy muy viva y aprovechando mis últimas dos semanas antes de volver a pisar tierras españolas ( Ojo no me emocione , he estado teniendo lagrimitas al pensar en algunos de mis básicos y en sentir que esta gran A-VEN-TU-RA llega a su fin ) . Mañana me marcho tres días a navegar por las islas Whitsundays (son parte de la gran barrera de coral) y en un ratín a tomar unas cervecitas con gente simpática y muy dispuesta a hacer nuevas amistades de mundo. “Os veo” a mi vuelta de estos días de sal marina y brisa navegante .
( Y suena demasiado Bon Iver )
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